Sin vela en el entierro..

“Tantos años de atoleros y no lo saben mover”, refrán popular.

En esta esquina Leonardo Da Jandra (el filósofo y escritor) con Raga García (esposa del filósofo). En la otra Daniel Nush (un joven escritor) con “los izquierdistas sectarios” (así los llama la esposa del filósofo).

El filósofo subió (lo aclara su esposa) un video en YouTube sobre la obra de Marx que “era inevitable que despertara controversia”. El joven escritor (ex-alumno del filósofo) vio el video y “pensó en voz alta”, publicando sus pensamientos en Facebook “por tres razones: en primer lugar, por hacer visible el disenso no confrontativo en una comunidad cultural tan pequeña como la nuestra; en segundo lugar, por el ejercicio de la crítica en público… y en tercer lugar, por la amistad y el aprecio mutuo que nos une”.

El joven escritor, después de hacer su análisis del video, escribe un punto en común y otros en contra de la opinión del filósofo, se va a la yugular diciéndole que “muestra que no se ha sumergido a las aguas profundas del pensamiento crítico” y que él (el filósofo) “es el gran promotor del individualismo en Oaxaca, casa del pensamiento comunal”. El joven escritor termina diciendo que es curioso que un filósofo sociocentrista “sea en el fondo un egocentrista” y que el “cambio de voluntad”, que propone el filósofo, “en un mundo de individualidades es una robinsonada (palabra entrecomillada por el joven escritor)”. El joven escritor termina de escribir sus pensamientos diciendo que “otros creemos en algo que está sucediendo ahora mismo, en organizarnos juntos y juntas para decidir nuestra vida toda” y que “esa es una revolución”.

El filósofo, dos días después, twittea: “La crítica oportunista y resentida es como una enredadera que se trepa sobre la objetividad para ocultarla”.

Al tercer día la esposa del filósofo, con chancla en la mano, escribe en defensa de su esposo filósofo en la página de la revista Avispero (un proyecto que “surgió a partir de un taller de creación y crítica literaria impartido por el escritor y filósofo”) acerca de las “acusaciones malintencionadas” del joven escritor quien se atreve a describir a su esposo como “individualista y egocéntrico”.

Después del primer chanclazo, la esposa del filósofo le avienta al joven escritor el sartén con todo y aceite hirviendo, diciendo que el joven escritor “fue siempre reacio a participar con el colectivo Avispero dando muestras de un egoísmo necio y torpe” y que si el joven escritor “hubiera sido un buen alumno, lo mínimo que habría hecho sería leer la obra de Leonardo [el filósofo]; [pero] por no hacerlo, incurre en el vergonzoso desliz de acusar a Leonardo desde la total ignorancia” pues asegura que, como muchos intelectuales de su generación, su esposo “pretendía cambiar el mundo, y con tal fin había hecho propias muchas de las tesis revolucionarias de Marx” (motivo de las disenciones del filósofo y el joven escritor). Con cuchillo en mano, la esposa del filósofo le aclara al “querido” joven escritor que el video que hizo su esposo “tan solo se trata de unas reflexiones sencillas para que las nuevas generaciones sepan dónde nos encontramos, y hacia dónde debemos dirigirnos en la evolución social, ya que de ninguna manera podemos negar la urgencia de los cambios sociales que hoy más que nunca se necesitan” aclarando que “a pesar de las discrepancias” Marx es el autor que su esposo el filófoso más admira y que la chancla, el sartén y el cuchillo lanzados se hubieran “podido evitar a través de un diálogo propositivo”. La esposa del filósofo avienta su última chancla para rematar al joven escritor escribiendo que su “desprecio e ignorancia de la obra de Leonardo es indisociable de una tipología generacional que le da la espalda a la autocrítica y busca treparse a cualquier argumento con el fin de lograr notoriedad” (supongo que habla de lo que ella llama izquierdistas sectarios).

El filósofo, con su experiencia, filosofía de vida y actitud frente a jóvenes escritores que disienten de sus opiniones hace lo suyo: postea en Facebook y Twitter la defensa que le hace su esposa.

No conozco la filosofía que pregona Leonardo Da Jandra en sus libros, pero con el botón de muestra me basta para no interesarme en conocerlo. ¿Qué puedo pensar de un filósofo que ante la crítica twittea y postea en Facebook la defensa grosera de su esposa? ¿Qué clase de filosofía hace vivir a sus estudiantes en sus talleres? ¿Si la esposa del filósofo agarra de las greñas a los izquierdistas sectarios significa que ellos son derechistas? ¿O izquierdistas, pero no sectarios? ¿Acaso ultraderechistas? Y aún con eso, no me imagino un debate en el que izquierdistas o derechistas, sectarios o no, disientan del filósofo y salga al quite la chancla de la esposa. ¿No era ese un momento interesante para desarrollar el pensamiento crítico de ambos? ¿No era una oportunidad para el filósofo y su esposa de demostrar su interés de filosofar con jóvenes? ¿Dónde queda la experiencia de vida del filósofo? Aquí se apaga mi vela, preguntándome si quizás sea buen momento de que el filósofo escriba un Manual Filosófico para la Defensa del Marido, con una chancla de su esposa en la portada.

*Aclaración: la chancla, el sartén con aceite hirviendo y el cuchillo en mano son figurativos.

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