Raspado de recuerdos

Cómo creen que fui a la prepa a esta hora (más de fuerzas que de ganas) (porque siempre voy a las 7 de la mañana). Bueno, cuando iba a la dirección, dos equipos de estudiantes (que ni conozco ni les he dado clases) estaban jugando voleibol muy quitados de la pena (ya no tenían clases) y que agarran y que me dicen: Profe Nelson, ¿quiere jugar? Me sorprendí porque ni siquiera los conozco, y que agarro y que les digo (porque cuando uno tiene una reputación que cuidar debe hablar en el momento preciso): Jóvenes, no traigo ni tenis, ni uniforme, por favor (para que aprendan a respetar) avísenme cuando organicen una reta entre estudiantes y profesores. Y como vieron que la cosa era en serio, que agarran y que me dicen, Sí profe, nosotros le avisamos. Y siguieron jugando.
Saliendo de la dirección fui por un raspado de tamarindo con durazno (había de a 10 y de a 12, en vaso o en bolsa y con chamoy o sin chamoy, obviamente pedí uno en vaso y sin chamoy, y de a 10 porque no quiso dejarlo en menos) y que me los quedo mirando. Y como si el raspado lo hubiera pedido de recuerdos, me llevó al CBTis 123 de Santa Lucía del Camino, Centro, Oaxaca, y vi las canchas donde mi grupo (cuando no teníamos clases) jugábamos a la edad de 15, 16, 17 o 18 años, entonces que agarro y que me digo, se te va a hacer tarde, apúrate, luego juegas con tus compañeros las veces que quieras, y que me salgo corriendo, y no se me hizo tarde…