¿Qué sabe de amores el gobierno?

¿Qué sabe de amores “el gobierno” si nunca lo han besado en una escuela pública? Porque ni ellos, ni sus hijos, ni los hijos de sus hijos se verán algún día con un certificado que diga “Escuela Rural de Ayotzinapa” o “Escuela Primaria Federal Benito Juárez”. Lo dije alguna vez (y seguiré insistiendo): creeré su interés por la educación pública cuando ellos, sus hijos o sus familiares sean inscritos en primarias, secundarias, preparatorias o universidades públicas.

De otra forma seguiré creyendo en su insoportable e insaciable instinto de corrupto enriquecimiento.

Que los maestros no quieren ser evaluados. Que los molestos maestros, que los malos maestros, que los maestros y sólo los maestros tienen la culpa de la mala educación en México. Para mí es de lo más absurdo. “Pasar un examen te hace un buen maestro”. No lo creo. Todos hemos tenido profesores que saben mucho sobre su tema, pero que no saben enseñar. Todos hemos tenido profesores que sacaron 10 en su diploma, pero que en el aula, ante treinta o cuarenta estudiantes no saben cómo actuar, ni cómo enseñar. Todos hemos tenido profesores que ante su “sabiduría” se portan déspotas o ególatras. Por eso no creo que pasar un examen signifique ser un buen maestro (aparte escuché en entrevistas que está mal diseñado).

¡Pero debe haber un culpable! ¡Un culpable que no sea el gobierno! ¡Y qué mejor culpable que los maestros! Creeré en el interés de los dirigentes de la SEP y de la educación en México cuando se plantee una Reforma Educativa + Aprueben Ley3de3 + creen una Fiscalía Anticorrupción + haya mayor Inversión a la educación + inicien Investigaciones de enriquecimiento ilícito (a dirigentes educativos y dirigentes políticos). No sólo es cuestión de culpar a los maestros.

¿Han escuchado a Nuño hablar de la Reforma Educativa desde una postura pedagógica, filosófica o de carácter educativo? Busquen en Youtube y verán cómo habla y de qué habla. Se revuelca y vuelve a revolcarse en que los maestros no quieren ser evaluados y que no quieren ser evaluados. Que la escuela y los estudiantes serán el centro, que los niños y las niñas de México merecen educación de calidad, que la formación de los maestros es fundamental, que ya se empiezan a ver resultados; mucho ruido y pocas nueces.

¿Sabían que hay una carta dirigida a Nuño de un grupo de integrantes del Consejo Mexicano de Investigación Educativa entregando al mismo tiempo un documento titulado “Por una Reforma Educativa necesaria y respetuosa del magisterio”? No hubo respuesta por parte de Nuño. Ni quiere hablar con los profesores y dirigentes, ni con otros organismos relacionado con la educación.

En estos días ya no es suficiente expresar una molestia sin hacer propuestas. Tengo tres 1. Que haya un diálogo entre líderes de la CNTE y representantes del Gobierno en cadena nacional, donde podamos todos escuchar las posturas de unos y de otros, de primera mano; que podamos conocer sus posturas, lo que defiende cada uno y cómo reacciona la otra parte, que ya no nos cuenten, que podamos verlo con nuestros propios ojos. 2. Que los profesores sean claros en su lucha, que nos informen, puntualmente, los cinco, ocho o diez puntos que defienden y que se comprometan a que si el pueblo los apoya, veremos resultados, quizá no a corto, pero sí a largo plazo y que planteen diferentes estrategias de lucha. 3. Que Gobierno informe su postura pedagógica, filosófica o educativa claramente y que deje a un lado el examen y el tema de las plazas, eso es harina de otro costal, no de una reforma educativa, sino de una reforma laboral. Que acepte el diálogo con diferentes organismos y que juntos podamos ver cómo se construye un nuevo concepto de educación en México.

Por una educación de calidad en escuelas públicas,
Por el respeto a los profesores,
Porque regrese la credibilidad a los dirigentes del país,
Por los niños y las niñas,
Por los jóvenes,
Por ellos,
Por nosotros,
Por nuestro México.