Todos tenemos un cuaderno favorito

Desde niño quería ser científico. Leía todos los días el único libro que mi padre tenía sobre ciencia: “Principios y Fundamentos de Bioquímica”, al que no le entendía nada, pero me pasaba dibujando las moléculas en todos mis cuadernos. Mi maestra de ciencias naturales me regañaba frente a todo el grupo cuando le preguntaba por la

La vida entra como agua

Caminar hacia Tlatepusco es caminar a la vida. Cada árbol te cuenta una historia diferente. El río no es el mismo. La lluvia te descubre y se esconde jugando a sorprenderte. Las piedras te equilibran. Las cascadas cantan para animarte a subir la montaña. Si tienes suerte armas un catálogo de especies endémicas en tu memoria, hasta

¿Dónde estabas? Ahí de Tita

Cuidadito y nos íbamos a meter a casas ajenas (mi madre permitía que todos los niños del pueblo llegaran a la casa a jugar, pero nada de que sus hijos se metieran a otras casas, porque entonces sí pegaba tres gritos en el cielo). Un día saliendo del templo mis primos y otros niños nos

Barómetro para corazones arriesgados

Yo mismo me ataco, me libero, me observo y me dirijo. Mi yo que me ataca domina el tiro con arco. Afila bien la punta de la flecha, para no errar, para matar lo que toca de un solo golpe; siempre está listo para dañar un órgano diferente de mi cuerpo, me da miedo. Mi