Chivo quedado

Soy chivo quedado por su culpa. Primero nací yo y luego ella, pero me salto y ni modos, refranes son refranes. En el pueblo y en la casa nos tocó de todo. Desde regaños por ir a jugar con Petrita sin avisar (nada de andar en casa de la gente), hasta vender pan enojados, asustarme con su muñeca que mata y soñar que la perseguian mis ojos con piecesitos. Fuimos creciendo entre nuestros pleitos porque los demas ya habian pasado por todo eso y ahora nos tocaba a nosotros. No sé si es una regla que el hermano mayor quiere proteger al menor. Pero eso de proteger no se me da. A lo mucho puedo querer, querer bastantote y entender que en esta vida eso es mas que suficiente, porque te vas sorprendiendo de lo que ves que ha logrado con mis sobrinos tan hermosos, y de lo que sigue avanzando en lo personal y en lo emocional, como nos sucede a todos. Mi hermanita Rita se merece todo lo que sueñe y se merece seguir soñando, que por eso es la más chiquita y la que me saltó hace años para que ahora siga bien quedado. Recuerdo esto en su cumpleaños numero veinticuatro (es un año mas chica que yo, por eso bien que me acuerdo), asi que vamos a partir pastel y a seguir viviendo, que esto de la vida no se acaba, hasta que se acaba. Además voy a manejar y debe uno andar con juicio si quiere seguir festejando…