Sigue la mata dando..

Ya no les iba a contar, pero mientras espero a mi hermano, sigue la mata dando. Aclaro: esta vez sí sabía a qué pozo me estaba metiendo, pero no que estaba tan profundo. Me dijo mi hermano que si arrancaba el coche, así como está, en un momento la batería dejaría de funcionar. Me animó

Las cadenas..

Molesto por el robo y porque a quienes les cuento me culpan por no tener cuidado sin que nadie haga referencia al agresor, fui a telcel. Cuando compré el celular me dijeron que pagar el seguro haría tan fácil el proceso de recuperación en caso de robo que accedí a pagarlo (por más que me

Dijo su mamá que siempre NO..

“Se les hizo bolas el engrudo”. Refrán popular Posturas entre el filósofo y su esposa. -A los que se atrevieron a criticarles: Esposa: “Lo mínimo que cabía esperar eran réplicas de altura y no resentimientos”. Filósofo: “Críticas bien fundadas y honestas”. Aunque antes el filósofo en twitter escribió: “Crítica oportunista y resentida…”. -Sobre el video: Esposa: “Tan solo se trata

Sin vela en el entierro..

“Tantos años de atoleros y no lo saben mover”, refrán popular. En esta esquina Leonardo Da Jandra (el filósofo y escritor) con Raga García (esposa del filósofo). En la otra Daniel Nush (un joven escritor) con “los izquierdistas sectarios” (así los llama la esposa del filósofo). El filósofo subió (lo aclara su esposa) un video

A quien le quede el saco..

Voy a describir unos sacos y cada quien se pone el que le quede. Les aclaro, voy a hablar de jugar, de participar en retos o actividades de habilidad, destreza y precisión. Y todo esto porque despedimos a estudiantes que egresan poniéndolos a prueba con retos que iban subiendo su grado de dificultad. Iniciamos con

Raspado de recuerdos

Cómo creen que fui a la prepa a esta hora (más de fuerzas que de ganas) (porque siempre voy a las 7 de la mañana). Bueno, cuando iba a la dirección, dos equipos de estudiantes (que ni conozco ni les he dado clases) estaban jugando voleibol muy quitados de la pena (ya no tenían clases)

Chivo quedado

Soy chivo quedado por su culpa. Primero nací yo y luego ella, pero me salto y ni modos, refranes son refranes. En el pueblo y en la casa nos tocó de todo. Desde regaños por ir a jugar con Petrita sin avisar (nada de andar en casa de la gente), hasta vender pan enojados, asustarme

La mordida de un perro

Muérdeme como un perro. Con esa rabia y con esos dientes. Muérdeme todo y chúpame la vida. Lame y muerde. ¡Cómo duele una mordida tuya! ¡Cómo llena! ¡Cómo dura! La herida duele como el primer día, como si en cada mordida un corazón latiera. Como si todo en este mundo fuera cuello o fuera espalda

La primera en irse del pueblo

Se armó de valor y se fue de la casa, bien casada, como debía de ser en esos tiempos y como según debe ser todavía en estos. Fue la primera en irse del pueblo con todo y sus recuerdos, con sus amistades y su familia de un brazo, mientras que del otro se agarraba del

El flaco o el seco

Puedes llamarte de muchas maneras, menos R, así, con una letra, sin nada más. Si llamarse Genaro ha de ser un arrojo, llamarse R ha de ser toda una aventura. Imagino que empezó dibujando en la tierra sus primeros trazos; luego pasó al lodo, ramas, piedras o cualquier pedazo de madera, porque a todo le encuentra el

Los grillos no dejan dormir

Los grillos no me dejan dormir, siguen tocando sus marimbas aquí afuerita (son como doce o trece); me llevan y me traen de mi pueblo a sus antojos. Hace rato me mandaron a comprar velas a la tienda de tía Toña (se fue la luz en todo el pueblo y las luciérnagas no alumbran más

¿Qué sabe de amores el gobierno?

¿Qué sabe de amores “el gobierno” si nunca lo han besado en una escuela pública? Porque ni ellos, ni sus hijos, ni los hijos de sus hijos se verán algún día con un certificado que diga “Escuela Rural de Ayotzinapa” o “Escuela Primaria Federal Benito Juárez”. Lo dije alguna vez (y seguiré insistiendo): creeré su

Mi tía, La Bruja

A Marco GQ Por inspirarme . La casa de mi tía, la bruja, estaba rodeada de leyendas. Hablaba con su guajolote como si fuera su quién sabe qué, “Alza bien las patas, Prudencio, no te vayas a ir de hocico y ni hocico tienes”, “Por andar alborotando las gallinas mira cómo quedaron las pobres, todas frangolladas”, “Te

Nunca vuelvas a ponerme nueve

A la mierda todos. A la mierda la pinche vieja, a la mierda el puto director, a la verga la pinche escuela. Quieren que redacte un reporte de hechos antes que llegue la policía, según ellos por mi bien, para deslindar responsabilidades. Imbéciles, a mí que no me culpen de nada, no tienen ni una

El que se queda callado es un pendejo

dedicado a la maestra María Elena y a la niña que me contó su historia.   Los que estamos vivos no entendemos la muerte, mucho menos cuando eres una niña. Yo creía que sólo se moría la gente grande, como los abuelos o las tías mayores, pero en velorios como éste aprendí que también los niños

Carta abierta a un amor perdido

Voy a pedirme perdón por no cumplir nuestro acuerdo de amarnos a tiempo y a destiempo. Por olvidar los sueños. Por desmerecer tu amor. Me pido perdón por quitar de la pared y de mis venas tu recuerdo, por  los errores de mi lengua y por tus besos que hacían temblar mi cuerpo en esas

Mi espejo es el único que no me engaña

Ya me están punzando los dedos de los pies, debí probar las zapatillas rojas. Tenía razón cuando sentí esa molestia en la mañana; si ya sé darme cuenta de esos detalles ¿por qué me puse las blancas?, merecido me lo tengo, a ver si así aprendo. Aunque me duelan no voy a mover los pies ni

Por los que estaban en la fila de los flojos

A nadie le gusta estar en la fila de los flojos, de los cincos o de los reprobados. En sexto de primaria el único profesor varón que nos dio clases tuvo una grandiosa idea: sentarnos en filas según la calificación obtenida en la unidad. La primer fila (que por más que me esforcé nunca alcancé a conocer sus mieles)

Todo, menos puta

Pueden decirme lo que quieran, menos puta. Haya pasado lo que haya pasado sé cuánto amo a mi novio. No tienen idea. Es un hombre en toda la extensión de la palabra. Cuando nos abrazamos desnudos me gusta tocar la cicatriz de su espalda; cuando le paso mis labios se convierte y empieza a morderme, me dice

Siempre fui enamoradizo

La maestra Nadia me lo dijo varias veces. Frente a todo el grupo halagaba mi “romanticismo prematuro” (un día regalé un lápiz sin goma para inventar palabras), (otro día regalé una hoja con los diptongos y triptongos que encontré); (o cuando mi planta se secó y dije que era porque estaba avergonzada, pues recibía más

Maestros azules o amarillos

Cada maestro tiene el rostro pintado de diferente color; los estudiantes lo sabemos, aunque no siempre se los decimos. El maestro “Donas” era azul cielo dentro del aula y azul marino cuando nos llevaba al patio a jugar cualquier deporte, porque los niños sanos crecen estirando los brazos y las piernas hasta ser mejores personas.

Zéus. A mí no me gustan los perros

Zéus volvió a “morder” a una niña. Sus papás muy enojados fueron a ver a mi madre y le cantaron lo que van a hacerle. Puse morder entre comillas porque en realidad no muerde, nada más se hace el chistoso. Obviamente no todos saben cómo juega ni a todos les gusta que atrape un brazo o

Por qué no lloré por Chespirito

El Doctor Chapatín, Chaparrón bonaparte, el Chómpiras, el Chavo del ocho, el Chapulín colorado y el Chanfle fueron personajes que conocí de niño; pero fueron muchas otras cosas las que determinaron el rumbo de mi niñez, adolescencia y juventud. Mi tío Héctor llegaba a darnos clases de música a todos los primos, unos recibían diecesitos